Finalidad de la actividad.
Con los actuales planes de estudios, resulta habitual que algunos chicos consigan buenas calificaciones a lo largo de los últimos cursos de la educación primaria y de los primeros cursos de la secundaria, pese a carecer de hábitos de estudio serios y metodologías de estudio adecuadas. Esta es la causa que explica porque en basantes ocasiones alumnos que no han presentado en ocasiones bastantes dificultades académicas en los cursos inferiores se encuentren con problemas escolares en la educación en la educación secundaria o el bachillerato. La actividad, por tanto, se dirige sobre todo a los chicos de 10 a 14 años con buenas calificaciones. En el caso de alumnos con bajo rendimiento escolar resulta difícil poder dedicarse a lo que es más específico de la actividad, al tener que dedicar mucho tiempo para que sus calificaciones mejoren.
La actividad de estudio dirigido tiende a lograr dos objetivos fundamentales:
Adquisición de un hábito de estudio. Se trata de lograr que los chicos se acostumbre a dedicar tiempo fijo al estudio y aprenda a organizarse el tiempo. Al tener que ajustarse a un horario establecido, se podrá lograr con facilidad que adquieran el hábito de trabajar todos los días, con independencia de la tarea que tengan para el día siguiente. Por otra parte, se trata de ayudarles a planificar su trabajo de forma que no dediquen más tiempo del necesario a cada asignatura. Con frecuencia los chicos de estas edades dedican excesivo tiempo a la realización de tareas que podrían realizar con más rapidez, si trabajan con más intensidad. El chico que no está acostumbrado a trabajar con intensidad y un método adecuado se ve desbordado por las materias y con frecuencia baja su rendimiento escolar.
Análisis de sus carencias metodológicas y transmisión de técnicas de estudio adecuadas. La actividad además de facilitar la adquisición de hábitos de estudio, tiende a lograr descubrir las posibles lagunas existenciales en el método de estudio del chico. Falta de base adecuada en algunas de las materias, que explican las dificultades para comprender lo que se explica en clase, problemas en la comprensión lectora, excesivo apoyo en la capacidad de memorización en detrimento de la compresión del texto, etc. Este análisis de cada chico se va plasmando en un informe personal que se envía a los padres periódicamente, dando cuenta de las actuaciones que se van poniendo en práctica para solucionar las carencias. Por otra parte se van trasmitiendo las técnicas de estudio habituales: subrayado, realización de esquemas, análisis y compresión de textos, resúmenes, etc.
Desarrollo de la actividad
El
club cuenta con cuatro salas de estudio donde se dividirán los asistentes según
los cursos que estudies. En el interior de cada sala habrá un preceptor, cuya
misión consiste básicamente en lograr un clima de trabajo adecuado. Además, el
preceptor controla que los chicos realicen cada día todas las tareas que tiene
encomendadas y vayan preparando con tiempo los exámenes que tiene anunciados.
También resolverá las pequeñas dudas que puedan surgir durante el estudio de los
chicos. Cuando algunos chicos no respeten las normas pueden ser expulsado de la
sala de estudio y será comunicado a sus padres.
Habrá un profesor encargado del seguimiento de los chicos. Este hablará con frecuencia con ellos para ir descubriendo las posibles dificultades o carencias que presenta y procurar resolverlas. Primeramente examinará como ha sido el estudio dentro de la sala de estudio con el informes que le pasarán los preceptores. Luego irá descubriendo cómo estudia cada una de las asignaturas , y si ese método es el adecuado. El preceptor presentará informes a los padres comentando el rendimiento.
Por último, se intentará tener unas reuniones con los padres para poder establecer lineas de actuación conjunta. También es bueno comunicar al preceptor todas las incidencias que puedan afectar a su rendimiento académico, así como las calificaciones que vaya obteniendo.